La firma con certificado digital es un tipo de firma electrónica que vincula la identidad del firmante al documento mediante un certificado emitido por una entidad acreditada, como Izenpe o la FNMT. Es lo que la normativa europea denomina firma electrónica cualificada: la de mayor nivel de seguridad y la que se equipara legalmente a la firma manuscrita.
Para usarla, el firmante necesita disponer de ese certificado instalado en su dispositivo o utilizarlo a través de medios habilitados para ello.
En la práctica, esto implica que:
Sin embargo, no es la única opción. Existen distintos niveles de firma electrónica, y conocerlos es lo que permite elegir bien.
La normativa distingue tres niveles:
Firmar un PDF con certificado digital es un proceso sencillo cuando se dispone de las herramientas adecuadas. El proceso habitual es:
Este tipo de firma permite acreditar de forma sólida quién ha firmado el documento, en qué momento y con qué nivel de seguridad.
Esta es la pregunta real que se hace quien tiene que gestionar la firma de documentos en una empresa.
La firma con certificado digital es la opción más adecuada cuando el documento tiene consecuencias jurídicas importantes o cuando la normativa aplicable lo exige expresamente.
Por ejemplo, suele utilizarse en:
Pero en muchos procesos empresariales habituales, no es necesario llegar a ese nivel de exigencia.
En estos casos, una firma avanzada o una firma simple pueden ser perfectamente válidas y suficientes para firmar un PDF sin certificado digital de forma mucho más ágil.
Por ejemplo:
Lo importante no es elegir siempre la opción más compleja, sino elegir la más adecuada a cada situación.
Aquí es donde muchas empresas se frenan: piensan que digitalizar sus firmas implica obligar a todos sus empleados o clientes a tener un certificado digital. Y eso no es así.
La clave está en disponer de una plataforma que te permita elegir el tipo de firma según el documento, sin que el firmante tenga que instalar nada ni disponer de un certificado digital. Porque cuando el proceso depende de que la otra persona tenga certificado digital, instale software o entienda cómo hacerlo, es fácil que se bloquee.
Y cuando se bloquea la firma, se bloquea todo el proceso.
Con Kaudatu puedes solicitar firmas electrónicas de empleados, clientes o proveedores con un simple clic, desde cualquier dispositivo y en cualquier momento. La plataforma ofrece distintos tipos de firma: simple, avanzada y cualificada (esta última disponible también con BakQ). De este modo, puedes adaptar el nivel de seguridad a cada proceso sin sobrecargar a quien tiene que firmar.
Además, cada documento firmado queda archivado en el buzón digital del firmante y del emisor, con trazabilidad completa del proceso: quién lo envió, quién lo firmó, cuándo y desde dónde. Una garantía que vale tanto para el día a día como para cualquier situación de conflicto.
No existe una única forma correcta de firmar digitalmente. Lo que sí existe es la necesidad de elegir bien: con qué nivel de seguridad, para qué tipo de documento y con qué impacto en la experiencia de quien firma.
Firmar con certificado digital ofrece el máximo nivel de garantía legal. Pero no siempre es necesario, y exigirlo cuando no lo es puede frenar procesos que deberían ser ágiles.
Lo que realmente marca la diferencia es poder gestionar todo el proceso de forma sencilla, asegurando que los documentos se envían, se firman y se conservan con garantías. De eso se encarga Kaudatu.
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